Gabriel Cichero espera por decisión del tribunal
A Gabriel Cichero se le podría complicar la vida. No estuvo en la concentración en Puerto la Cruz debido a que mentalmente no se encuentra bien según una nota publicada en el Diario Lider en la cual se da cuenta de la posibilidad abierta de una sentencia en su contra que incluya tiempo en la carcel.
Sus representantes han explicado que el día 13 de enero se dictará sentencia en un tribunal en Francia y que por eso el jugador pidió, en conversación con Cesar Farías, ser relevado de la concentración. No se sabe si viajará o no para escuchar sentencia, lo cual perecía descartado debido a su convocatoria a la selección y su suspensión en la liga francesa.
Inicialmente, antes del receso de diciembre, sobre Cichero pendía la acusación de violencia agravada, aunque no se había dictaminado ninguna sentencia firme. El ataque, que fue filmado en cámaras de seguridad, no muestra la acción completa, pero se ve la agresión inicial del dirigente del Bastia Alain Seghi (secretario y miembro del consejo de administración) y la respuesta del jugador venezolano. Tras este ataque se llevó el video a la comisión disciplinaria de la LFP de Francia y se dictaminó una suspensión de 10 meses para el jugador.
Según la versión del propio Cichero, reproducida en la página de AVN, el directivo lo agredió verbalmente y luego le dio un codazo. El venezolano confesó haber reaccionado por lo cual le propinó un puntapié en el rostro a su agresor, dato que está recogido en la denuncia y las declaraciones de los demandantes.
El club había emitido un comunicado en el cual ofrecía su respaldo al directivo y señalaba que el presidente de la LFP, Frédéric Thiriez debía revisar sus declaraciones cuando insinuaba que el Bastia dañaba la imagen del fútbol francés con semejante escándalo. ¿Que quiere decir con eso?, se preguntaba la directiva del club de Corcega que juega en la segunda división.
En la solicitud de el Fiscal de Bastia se solicitó 8 meses de prisión para el jugador. Inicialmente se estableció una multa de 10.000 euros y una prohibición de 10 meses para jugar que incluían la restricción para el acceso a cualquier estadio, según se reseña en LEquipe. El jugador, cuando se presentó en el tribunal, ofreció disculpas por el lamentable incidente y siempre estuvo a disposición de las autoridades sin excusarse de sus obligaciones.
Especialistas y gente ligada al fútbol francés, así como a la selección de Venezuela y el periodismo local han manifestado que la sanción luce excesiva y que en todo caso el jugador cuenta con el respaldo de la FVF, la embajada de Venezuela en Francia y sus abogados para transitar el camino que se le avecina.
Sus representantes han explicado que el día 13 de enero se dictará sentencia en un tribunal en Francia y que por eso el jugador pidió, en conversación con Cesar Farías, ser relevado de la concentración. No se sabe si viajará o no para escuchar sentencia, lo cual perecía descartado debido a su convocatoria a la selección y su suspensión en la liga francesa.
Inicialmente, antes del receso de diciembre, sobre Cichero pendía la acusación de violencia agravada, aunque no se había dictaminado ninguna sentencia firme. El ataque, que fue filmado en cámaras de seguridad, no muestra la acción completa, pero se ve la agresión inicial del dirigente del Bastia Alain Seghi (secretario y miembro del consejo de administración) y la respuesta del jugador venezolano. Tras este ataque se llevó el video a la comisión disciplinaria de la LFP de Francia y se dictaminó una suspensión de 10 meses para el jugador.
Según la versión del propio Cichero, reproducida en la página de AVN, el directivo lo agredió verbalmente y luego le dio un codazo. El venezolano confesó haber reaccionado por lo cual le propinó un puntapié en el rostro a su agresor, dato que está recogido en la denuncia y las declaraciones de los demandantes.
El club había emitido un comunicado en el cual ofrecía su respaldo al directivo y señalaba que el presidente de la LFP, Frédéric Thiriez debía revisar sus declaraciones cuando insinuaba que el Bastia dañaba la imagen del fútbol francés con semejante escándalo. ¿Que quiere decir con eso?, se preguntaba la directiva del club de Corcega que juega en la segunda división.
En la solicitud de el Fiscal de Bastia se solicitó 8 meses de prisión para el jugador. Inicialmente se estableció una multa de 10.000 euros y una prohibición de 10 meses para jugar que incluían la restricción para el acceso a cualquier estadio, según se reseña en LEquipe. El jugador, cuando se presentó en el tribunal, ofreció disculpas por el lamentable incidente y siempre estuvo a disposición de las autoridades sin excusarse de sus obligaciones.
Especialistas y gente ligada al fútbol francés, así como a la selección de Venezuela y el periodismo local han manifestado que la sanción luce excesiva y que en todo caso el jugador cuenta con el respaldo de la FVF, la embajada de Venezuela en Francia y sus abogados para transitar el camino que se le avecina.
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